Voy a contaros una anecdota de mi infancia.
Hasta que tenia yo 17 años me iva a cortar el pelo con mi padre. Primero me lo hacian a mi, mientras el se leia el Marca y hablaba con el barbero de lo divino y de lo humano. Bueno más bien el barbero impartia su saber a toda la clientela absorta.
Este señor era ya muy mayor, al menos entonces me lo parecia y solo a mi padre y a un señor ya jubilado, les aplicaba el mismo tratamiento magico.
El tio contaba que se lo habia enseñado su padre y que el mismo se lo hacia y conservaba todo el pelo.Lo que era cierto, una hermosa y prieta cabellera, aunque con canas.
Que su padre le habia dicho, que los pelos eran como las cañas de bambú y que por dentro corria la sabia que les daba vida y al cortarlos, se escapaba la sabia y por eso se estropeaban y nos quedabamos calvos.
Yo asistia alelado también a estas historias por que le ponia un enfasis estilo pelicula.Ademas el unico comic que tenia ya me lo sabia de memoria.
Pues bien, la solución de su padre a este escape mortifero de fluidos era el siguiente.
Despues de acabada la pelada, sacaba de un cajon un trozo de Mecha de vela (si el hilo ese del centro de las velas) le prendia fuego con el mechero a un extremo y aquella llamita (imaginaros la de una vela de ese tamaño) la acercaba a cierta distancia del cabello por toda la cabeza.
Los sujetos(mi Padre y el Abuelo) aguantaban estoicamente, aunque era mas el susto que otra cosa. El barbero tenia una habilidad solo producto de miles de practicas y en cuatro movimientos habia rodeado la cabeza con efectividad. Como en los numeros de los magos, solo faltaba la musica.
El caso que aquello empezaba a oler a pollo frito. Por efecto del calor en el pelo, por supuesto.
El babero oficiando de medico brujo, continuaba su explicacion. Acercando el calor se forma una bolita de pelo en la punta que lo cierra y evita que escapen los fluidos. Toda la bolita no era necesaria, por eso al acabar pasando suavemente el peine se caian las mini bolitas y dejaban el pelo cerrado. Se que tenia un tacto raro por que una vez mi Padre me dejo tocarle el pelo al acabar, pero mi memoria no es tan buena como para acordarme de detalles muy minuciosos. Eso si lo senti raro, diferente.
Más mayor ya me iva yo al peluquero que me daba la gana y solo me acuerdo que al pasar los años el señor se jubilo y cerro la barberia.
Cuando años más tarde ya de mayor mi padre murio, tenia más pelo que yo.
Seria por los metodos del Barbero Misterioso, o por burla de la genetica. Nunca lo sabremos.
Un Abrazo.
P.D.
Os prohibo a todos, taxativamente por vuestro bien empezar a quemaros el pelo. Si tu suelta esa antorcha animal.....
Si es que lo sabia de esta acabo en la hoguera......
