Recuperar el pelo

Debate sobre cualquier tema que no tenga que ver con la Alopecia.
By escritor
#113820
Aquí os dejo el segundo capítulo. Gracias por vuestra lectura. Si quereis leer el primer capitulo, os dejo el enlace al hilo donde está publicado. " El gafe" Capitulo 1

El niño creció sano y fuerte, pero una serie de sucesos hicieron pensar a sus padres, y poco a poco a todos los que les rodeaban , que le acompañaba una especie de fatalidad inevitable; y que lo sucedido el día de su nacimiento , no era más que una carta de presentación. De sus primeros años se pueden destacar de entre lo que sucedía por donde él pasaba, un par de acontecimientos. El día de su bautizo, en una pequeña comida que realizaron sus padres; el sacerdote invitado para la ocasión comenzó a comer compulsivamente, sin parar prácticamente entre bocado y bocado. Los que lo observaban, veían como iba ingiriendo lonchas y lonchas de jamón, langostino tras langostino, platos de queso, y todo tipo de embutidos nada más comenzar. Se apreciaba en su rostro una felicidad completa al mirar cada uno de los alimentos que se postraban delante suyo . No habló nada durante todo el tiempo que duró la comilona. Los invitados que tenían al padre Antonio por un hombre austero, no salían de su asombro viéndolo comer. Una vez acabados los entremeses, repitió hasta cinco veces el plato de carne posterior; y en el postre se comió los trozos de tarta de los doce comensales que le acompañaban en la mesa, que ante tal espectáculo ni recordaban que podían comer su ración. Por si no fuera poco, al acabar se ventiló dos botellas enteras de licor de cerezas; y al acabar con la segunda cayó en redondo; y tuvo que ser hospitalizado durante diez días. Más tarde pidió disculpas en una homilía, argumentando que no sabía explicar que pudo pasarle por la cabeza , pero que no podía parar. Por otro lado , cuando Lorenzo cumplió seis años ,abrió la puerta de su casa, y se encontró a un técnico con la puerta del ascensor abierta. El señor estaba arreglándolo, pues se había vuelto a estropear nuevamente desde la última vez ,que fue el día en que vino al mundo. Se sentó en la escalera para ver como era aquello, mientras se comía un bocadillo. Justamente cuando se introdujo el último pedazo en la boca, el técnico cayó por el hueco. Murió al instante.
Así de inquietante era la presencia de Lorenzo. En el colegio convirtió a su clase en la de mayor índice de faltas de asistencia por enfermedad de toda la comarca. Todo esto hizo que nadie quisiera acercarse a él, y se convirtió así en un niño solitario , aunque exento de cualquier perturbación. Para él, la mala suerte que iba repartiendo allá por donde pasaba era familiar y cosustancial a su persona. Los que habían hablado alguna vez con él, decían que sentían la misma sensación que se experimenta cuando hablamos con un ciego, o con alguien que va en una silla de ruedas; donde el problema acaba pareciendo mayor en la psique del que no ha sufrido la desgracia ,que en el que es portador de la misma. “ Pero si es un niño de lo más normal”, decían muchos.” ¿ Y como pensabas que debía de ser?”, era la respuesta de sus padres. Estos, lo amaban profundamente, a pesar de que sufrían su cercanía. Su padre había sido despedido tres veces. Su madre tardó un poco más en sufrir sus efectos. Esta circunstancia, le parecía a ella de lo más poético. Rememoraba en su relación con Lorenzo, las historias de algunas películas, donde el protagonista redime su aparente maldad en la pureza del amor. Pero, a pesar de que fue inmune a su hijo durante los primeros diez años de su vida, cuando se matriculó en la Autoescuela para sacarse el carnet de conducir, las incorpóreas ramas del poder destructor de Lorenzo hicieron su trabajo. Suspendió treinta veces el examen práctico. En cuatro ocasiones atropelló a un peatón, y además nadie de los que se examinaron el mismo día que ella lograba aprobar. Los examinadores se volvían tremendamente quisquillosos con la normativa, y siempre encontraban una causa irrebatible con la que suspender. Aún hoy no ha logrado aprobar, pero eso, por una razón que se sabrá más adelante ,carece de toda importancia.
Lorenzo estudiaba en el mismo colegio en que su padre era profesor de Educación Física. Un día, su padre esperaba al director del colegio en una pequeña estancia situada a la puerta de su despacho, cuando sonó su teléfono móvil.
- ¿ Diga?.
- ¿ Eugenio?. ¡ Oye, hoy no voy a poder recoger a Lorenzo como quedamos!. Lo puedes traer tu a casa antes del partido.
- No, no voy a poder, porque el partido es en un pabellón que está en dirección contraria , y además vamos con el tiempo justo.
- Pues, llévatelo al partido, y luego vais juntos a casa.
- ¿ Que me lo lleve al partido?. Entonces se perderá la clase de inglés.
- Bueno da igual, por un día no va a pasar nada. Su marido permaneció en silencio.
- ¿ Que pasa, Eugenio?.
- No , nada, es que el partido no es que sea importante, es que es la final.
- ¡Joder!. Pues, no sé…; ya lo hemos hablado muchas veces cariño. Tenemos que vivir como una familia normal. Te lo llevas, y cuando lo vean los jugadores, pues… nada, que se siente en la grada, y si pierden a lo mejor es que son un poco paquetes.
- ¿Paquetes?.Tenemos un equipo para meterles una paliza de campeonato, pero en fin, que pase lo que tenga que pasar.
- Tu lo has dicho cariño. Venga, luego me cuentas.
Eugenio colgó el teléfono. Los jugadores del equipo de Baloncesto al que él entrenaban se pondrían blancos cuando lo viesen, pero era su hijo ,y además era sólo deporte; aunque había algo más que la satisfacción de la victoria en ello.
El director de abrió la puerta e invitó a entrar a su profesor de Educación Física. Ambos se sentaron a cada lado de la mesa.
- ¡ Te quería ver solo para desearos suerte en la final!. Me hubiera encantado ir , pero esta tarde tengo que recibir a unos padres de un expulsado. ¿ Sabes quién es Ramiro Alcántara?. Le ha pegado una pedrada a mi coche , y me ha dejado la luna hecha añicos.
- Y a lo he oído.Gracias, esperemos que no pase nada y ganemos porque somos mucho mejores.
- Seguro que sí. También estos del ayuntamiento son un poco cabrones, ¿no crees?. Mira que darle solo la subvención al campeón, y nada al segundo. Así en vez de alumnos demócratas, conseguiremos auténticos dictadores.
- Sí, la verdad es que ya podrían repartirla un poco más. Si lo logramos, pistas nuevas ¿no?.
- Sí, si , no te preocupes. Además estamos obligados a presentar facturas para demostrar que los doce mil euros se han gastado en acondicionamiento de las pistas deportivas. Canastas nuevas, porterías nuevas, y una valla completamente reformada para que no se escapen los balones. El resto para el gimnasio.
- Sí me permite una sugerencia, ¡ agua caliente en las duchas!. ¡Que más de uno me acaba resfriado!.
- Pues ese puede ser por supuesto un destino. En cualquier caso cuando llegue el momento haremos una lista de prioridades para ver donde se emplea finalmente el dinero, y tu opinión es importante.
Eugenio no quiso comentarle nada de la presencia de su hijo en el partido, porque el director, aunque comprensivo con Lorenzo, de hecho no hacía caso a ciertos padres que le pedían que lo expulsase ; no hubiera podido evitar pensar en que lograr esos doce mil euros podía llegar a ser una tarea imposible.
By Nico
#119274
Hola como estas !!

Otro mas muy bueno ...!! En la proxima semana seguimos con los otros :)


Saludos !

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